¿Qué complicado es un proceso creativo?

02 - Proceso creativo

Hace unos días me encontré en una situación muy habitual en mi trabajo como diseñador gráfico. En concreto, un cliente se puso en contacto conmigo para crear un nuevo logotipo para su marca. En primer lugar, me explicó la idea que tenía en mente y, además, me mostró algunos ejemplos de cosas que le gustaban y que podían servir como inspiración a la hora de desarrollar el proyecto.

Y listo. A partir de aquí, empieza lo bueno: empieza el proceso creativo.
Para quienes no lo sepan, el proceso creativo es el conjunto de fases que transforman una idea en algo funcional o estético. En el mundo del diseño gráfico, normalmente se estructura en cuatro etapas bien definidas:

  • Investigación
  • Ideación
  • Desarrollo
  • Producción

Estas cuatro fases son las que impulsan el trabajo de cualquier diseñador, sea cual sea su especialidad. Pero aquí llega la pregunta del millón: ¿qué tan complicado es realmente el proceso creativo?

El briefing: la base de todo proceso creativo

Desde mi experiencia, todo proceso creativo debe partir siempre de una base sólida. El briefing que nos proporciona el cliente tiene que ser claro y contener la mayor cantidad de información posible sobre lo que se quiere transmitir con el diseño. ¿Por qué insisto tanto en esto? Porque en más de una ocasión la información ha sido escasa —o directamente inexistente— y, al avanzar en el proceso creativo, te das cuenta de que la idea que has desarrollado no coincide con la que el cliente tenía en su cabeza. Resultado: vuelta a la casilla de salida.

Lo ideal en cualquier proceso creativo es que el camino sea lo más recto posible. Cuando una idea está clara desde el principio, es un auténtico lujo ver cómo se transforma en un logotipo potente o en una identidad de marca que cumple su propósito y conecta con el público.

Al final, el proceso creativo no va solo de creatividad, sino de comunicación. Diseñador y cliente deben remar en la misma dirección desde el primer momento para evitar bloqueos, frustraciones y cambios innecesarios. Un buen briefing no limita la creatividad, la potencia. Y cuando eso ocurre, el diseño fluye, las ideas encajan y el resultado habla por sí solo.

¿Tienes un proyecto en mente? Escríbeme y vemos si encaja.

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